EL CAMBIO EMPIEZA POR MÍ

Escrito por María Soledad Cabrera - 05/04/2019

Cuántas veces hemos estado esperando que el cambio llegue del exterior. Pensamos cuando pase esto, voy a cambiar; o después que se dé tal cosa, comienzo con el cambio.

Mucho tiempo y energía se pierde y se desperdicia con esta manera de llevar la vida, años me ha llevado darme cuenta que el único cambio real es el que viene desde el interior.

Es nuestra responsabilidad comprometernos con nosotros mismos a realizarlo, aún sabiendo que muchas veces el camino no es fácil.

LA INCOMODIDAD, UNA SENSACIÓN QUE TIENE MUCHO POR ENSEÑAR

Cuando nos sentimos incómodos frente a una situación, a una persona o a un espacio en particular, tenemos que prestarnos mucha atención. Sentir las sensaciones sin juzgarlas, vivirlas, recordarlas para luego ser trabajadas en profundidad. La incomodidad es la clave de lo que nuestra alma desea cambiar, es ahí donde hay que focalizarnos para sanar. Necesitamos poder enfrentarnos a dichas circunstancias de manera consciente, mal sería evitarlas ya que estaríamos negando o tapando la situación que nos va a permitir sanar y liberarnos.

TRANSITAR LA INCOMODIDAD

Cuando nos arriesgamos de manera consciente a transitar la incomodidad, nuevas informaciones nos van llegando y con ellas nuevas maneras de encarar el tema. Es en ese desafío de enfrentarnos a nuestros miedos es que descubrimos dónde debemos trabajar. En el constante transitar de esas sensaciones es cuando ellas pierden ese lugar “privilegiado” que tenían y los temores comienzan a difuminarse. Comprender por qué nos sentíamos así, desde cuándo generamos eso y principalmente para qué es la base del camino a recorrer.

AGRADECIENDO NUESTRAS INCOMODIDADES

Luego de haber comprendido qué venían a mostrarnos esas situaciones o hechos incómodos podremos tener una visión más amplia de nuestro sentir y actuar, podemos entendernos sin juzgar y desplegarnos en la vida con mayor autenticidad y confianza en nosotros mismos. Nuestra alma constantemente nos está mostrando y guiando (con sensaciones) sobre nuestro actuar y nuestros aspectos a sanar. Agradecer cada acto de enseñanza que se manifiesta y ser capaces de valorarnos y darnos crédito por lo que hacemos, es nuestro mayor regalo.

LA VIDA SE MODIFICA A RAIZ DE NUESTRAS VIBRACIONES

Cuando comenzamos a cambiar nuestro actuar basado en un trabajo profundo de autoconocimiento, de empoderamiento y de valorización propia, el mundo que nos rodea simplemente cambia. Ya no hay nada que modificar afuera, cuando salimos de ese proceso y logramos ver nuestro exterior, ya nada es igual. Todo lo que durante un tiempo nos costaba y nos dificultaba cambiar ya es distinto, porque ya no buscamos cambiar al otro, o las situaciones que nos incomodan o los lugares que nos afectan. Nosotros cambiamos y de ahí en más todo se modifica. Nuestra vibración frente a las cosas cambia y eso repercute en nuestra realidad cercana.

UNA NUEVA VISIÓN DE LA REALIDAD

Nuestra visión y percepción de las cosas son nuevas, ya no se repite los patrones antiguos. Nuestro sentir es distinto por lo tanto cosas que antes nos molestaban, nos desestabilizaban, nos incomodaban o irritaban ya no tienen lugar donde manifestarse. Nuestra realidad cambió, cuando cambiamos nosotros desde el interior.

El cambio lleva su tiempo, su proceso, por más arduo y trabajoso que parezca es una inversión en nosotros, es una enseñanza que se interiorizará tan profundamente que cuando nos tengamos que enfrentar nuevamente a esas incómodas circunstancias ya nada de eso nos hará ruido. Simplemente aprendimos a sanarnos y liberarnos de lo que nos limitaba, aprendimos a disfrutar y ser nosotros desde una autenticidad genuina. Aprovechemos cada incomodidad para aprender más de nosotros, para amarnos, aceptarnos y optar por el camino de la sanación de nuestro ser.

¿Y vos ya estás listo para dar el primer paso hacia el cambio? Solicita tu Carta Natal Numerológica, para poder identificar en qué parte de tu evolución te encuentras. Autoconocerse es la mejor inversión en uno mismo.

¡QUIERO CONOCERME!