LA MENTIRA VISTA DESDE UN ENFOQUE ENERGÉTICO

Escrito por María Soledad Cabrera - 20/03/2019

La máscara de la mentira

Alguna vez nos ha pasado de mentir, el humano no está exento a eso. Como todo en la Tierra existe la dualidad, la sombra y la luz, el día y la noche, lo masculino y lo femenino, así también existe la verdad y la mentira.

Si fuésemos conscientes del drenaje energético que genera la mentira, dudaríamos en efectuarla o no. La mentira implica mucho más que una careta, implica un desgaste brutal energético y una máscara de nuestro real deseo.

¿Qué escondemos tras la máscara?

La base de la mentira radica en una falta de seguridad en nosotros mismos, en una desvalorización total o parcial de nuestro ser. Es una discordancia entre lo que somos y mostramos. ¡Cuántas veces hemos caído en la tentación de mentir!

Ya sea por inseguridad, desconfianza en nosotros, por no lastimar al otro, por escondernos tras palabras y hechos no reales para no mostrar realmente quienes somos. Ya sea buscando ser aceptados o no perjudicar al otro con nuestra verdad, recurrimos al recurso “fácil” de la mentira.

Fuga energética: la mentira

Cuando descubrimos la fuga energética asociada a la mentira y empezamos a vernos en el espejo, la máscara pierde sentido de ser. Lentamente optamos por mostrarnos tal cual somos, sin tener que escondernos bajo la mentira. La mentira es sinónimo de desvalorización personal. Cumplir con el proceso de la mentira y cuidarnos de no ser descubiertos es una gran pérdida de energía y con ella se va nuestra esencia.

Dejamos de ser nosotros para quedar sepultados en ella. Poco a poco vamos perdiendo nuestro vibrar para transformarnos en alguien que no somos. Detrás de una mentira siempre se aloja un temor. Temor a no ser reconocidos, temor a no ser aceptados, temor a no ser amados, temor a no sentirnos lo suficiente, temor a lastimar a los demás, temor a no cumplir las expectativas, etc.

Sacándonos la máscara: el verdadero ser

Comprender desde dónde viene esa mentira, cuál es la raíz, reconocer a que temor corresponde nos da la pauta de dónde debemos trabajar, qué debemos reforzar en nosotros y cultivar. El hecho de encontrar en la mentira el síntoma a nuestro drenaje energético nos abre la puerta al cambio y la liberación. Somos merecedores de poder ser uno mismo sin estar tapando la realidad para que se acomode a lo que debe ser, o a lo que nos gustaría ser por miedo a ser reales o auténticos.

Ahí se encuentra unos de los obstáculos del empoderamiento personal, nos desacreditamos y no dejamos que nuestro ser fluya y se manifieste como es. De esa manera estamos poniendo un filtro o retenemos nuestro potencial energético. Poder liberarnos de lo que nos ata es un acto de amor propio.

¡CONECTA CON TU VERDAD!
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