¿PEDIR AL UNIVERSO O VIBRAR CON ÉL?

Escrito por María Soledad Cabrera - 22/07/2019

Durante mucho tiempo he pedido al Universo, he hablado con seres queridos que ya no están en este plano, he solicitado ayuda a fuerzas superiores, incluso en la adolescencia le he pedido guía al Dios cristiano con cientos de deseos y anhelos para que pudieran ser cumplidos. Nunca me llegaban las respuestas que quería. Mi comunicación era más un monólogo que algo recíproco.

Cuando creía que el universo era externo a mi persona

Con el correr de los años y de la experiencia en el mundo del autoconocimiento, fui percatándome que el pedir que yo ejercía era sólo un acto de exteriorizar lo que quería en palabras. Buscaba que desde afuera algo mágico sucediera, que las respuestas y hechos se manifestaran a mi antojo. Mi función solo era pedir y esperar reposadamente. Creía que si el Universo era mágico podría darse así.

Pero el Universo (que es un todo y nos incluye) no funciona así, décadas tardé en comprender esto. Y hoy me percaté de que tenía, a mi modo, una manera de comprender el funcionamiento de las cosas y poder hacer uso de esa comprensión. “Te llevaste el Universo contigo, yo creo que le hablo otro idioma” me comentó una amiga hoy, y fue en ese exacto momento que decidí contar algunas de las claves de manifestación que he aprendido.

Soy responsable de mi propio universo

El Universo está dentro nuestro también, cuando comprendí eso fue cuando todo comenzó a tener otro sentido en mi vida. Ya no era solo pedir y esperar, esta nueva concepción de la realidad me hizo comprender que todas las manifestaciones dependían 100% de mí.

Ahora el enfoque estaba en cómo podía elevar mi vibración, para que esa frecuencia emitida genere una reacción que vibre al unísono y pueda verse expresada en una materialización de las ideas en el plano humano.

El secreto está en nuestra vibración energética

Las palabras, las intenciones, acciones, pensamientos y emociones, todo se traduce en energía. Hay que aprender a ver todo desde ese punto de vista. La física es la base del funcionamiento de la comprensión del mundo a nivel energético. Poder ver con ojos de “físico” todo lo que somos y nos rodea nos abrirá la mente para comprender desde dónde podemos comenzar el cambio.

Debemos ser capaces de hacer un trabajo profundo en observar desde qué vibración emana un pensamiento, acción y emoción. Detrás de cada uno de ellos se esconde una frecuencia vibratoria, en eso está la clave del cambio, es nuestro deber aprender a detectarlo y trabajarlo.

Poder iluminar nuestras sombras (baja vibración) es esencial para que la realidad cambie y podamos evolucionar sintiéndonos merecedores de los regalos del Universo. La Numerología como herramienta de autoconocimiento te permite conectar con esas partes de ti que se manifiestan de manera inconsciente desde un patrón limitante.

Nosotros somos los creadores de nuestra realidad.

Al reconocer que el poder está en nosotros, que todos llevamos dentro la llama de la creación, la responsabilidad de modificar la vida ya no recae en lo externo, en lo de afuera sino que en nosotros mismos.

Puedes conocer tu mundo interno y comprenderlo mejor de la mano de la Numerología, ésta como herramienta de autoconocimiento te permite explorarte, comprenderte y potenciarte a hacer de tu vida la mejor manifestación!

¡QUIERO CONOCERME!
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