SECRETOS DE LA NUMEROLOGÍA, MÁS ALLÁ DE UNA PREDICCIÓN
Escrito por María Soledad Cabrera - 30/04/2019Creada hace mucho tiempo y llevada al Occidente por Pitágoras, la Numerología engloba saberes sobre el funcionamiento del Universo. Desde la chispa creadora del número 1 hasta el amor incondicional del número 9. Entre ellos una gran sucesión de experiencias, saberes, conocimientos y principalmente la idea de evolución personal se verán plasmados.
Todos los números forman una unidad; nosotros, nuestra esencia. Entre ellos se conectan a través de vibraciones, se potencian, se repelen o simplemente se manifiestan por separado. Cada uno de ellos le da una connotación a la Carta Natal Numerológica, que hace que cada persona brille de un modo diferente.
Los números tienen polaridad vibracional, es decir que se pueden manifestar en alta vibración como en baja vibración y conocer esa información e interpretarla es lo que nos acerca a la comprensión en su totalidad. La importancia de la Numerología actualmente se remite a la posibilidad que nos brinda de “abrirnos los ojos” a conocimientos que tenemos inconscientemente escondidos sobre nosotros mismos y que no hemos descubierto aún.
LA NUMEROLOGÍA COMO UNA LUPA PERSONAL
Es una especie de lupa que nos permite reconocernos, explorarnos, vernos desde otro ángulo. De esa manera siendo un observador externo de nosotros mismos es cómo podemos detectar aquellas energías que vienen con nosotros desde siempre. Alcanzamos a comprender sus manifestaciones energéticas y de ahí en más el trabajo es nuestro.
A través de ellas podemos moldear nuestras acciones, nuestras emociones, nuestro actuar, nuestro pensamiento y decisiones, basado en un íntimo autoconocimiento. Es una herramienta increíblemente útil para reconocer patrones limitantes que nos condicionan, la Numerología nos abre la cabeza a nuevos entendimientos, a nuevas percepciones y realidades, nos da la posibilidad de elegir el camino a seguir, de optar por cómo deseamos llevar nuestra evolución sustentada en energías disponibles con las que contamos.
Es una hermosa manera de acercarnos a nuestro interior, nos regala la posibilidad de enfrentarnos a nuestros mayores miedos, a hacernos conscientes de ellos y así, desafiarlos y liberarnos. Es una puerta a una construcción de un “tú” más auténtico, real y transparente.
Nos da la posibilidad de comprender qué vinimos a trabajar en este plano terrenal y saber con qué habilidades contamos. Nos muestra nuestras debilidades y fortalezas. Nos invita a trabajar con nuestra parte espiritual al ponernos en contacto con nuestras heridas, con nuestro niño interior y con nuestro yo superior. Una mezcla de experiencias que nos auspician un despertar, las energías florecen y se abren para que sean reconocidas, aceptadas y reincorporadas con consciencia. ¿Te animás a redescubrirte?
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